Villaverde sigue sufriendo los intentos de ocupación

Pese a que es ya un clamor la necesidad de la redacción de una ley que proteja a los propietarios frente a los ocupas, lo cierto es que se está haciendo esperar más de lo que muchos afectados quisieran.

Cataluña ya visto, durante este año, cómo ha ido incrementándose la cifra de pisos que acababan con inquilinos no autorizados y, aunque en la Comunidad de Madrid parecía que la cifra iba descendiendo, lo cierto es que sigue habiendo zonas que no consiguen remontar esta situación.

Es el caso de Villaverde que, desde hace meses, está viendo cómo, incluso enfrente de la Comisaría, entre Avenida de Andalucía y la calle Ciudadanía, han sido varias las viviendas que se han encontrado con las puertas rotas para poder acceder a su interior. Y todo después de una pandemia que se ha cobrado la vida de muchos de sus vecinos mayores.

Este es un barrio de gente que lleva viviendo en Villaverde más de cuatro décadas. Con la pandemia, muchos pisos se fueron quedando vacíos bien porque sus propietarios fallecieron o porque fueron llevados a residencias o viviendas de familiares. En nuestro edificio, al menos ha habido cuatro intentos de ocupación, uno de ellos incluso conmigo dentro de la vivienda. Es diaria la intervención de policía, bomberos y ambulancias en la zona” explica una vecina de la calle Ciudadanía.

Este caso, no es aislado, durante 2020 se cifraron en casi 14700 las denuncias, de las que más de 1350 se cursaron en la Comunidad de Madrid que, pese a haber ido descendiendo desde 2015, sigue siendo una de las que aglutina más problemas en este sentido. Cifras todas ellas que ponen en relieve la necesidad de un marco legal que garantice y, sobre todo agilice, el desahucio de quienes pretenden entrar en una vivienda sin ser propietarios de la misma.

Un problema social que necesita de una respuesta coordinada no solo desde el gobierno central sino desde las propias comunidades autónomas. Y, sobre todo, un marco que permita a las autoridades a proceder con su trabajo con la seguridad y garantía legal necesaria para actuar de forma rápida y eficaz.

Se necesita un marco que tenga una respuesta mucho más rápida y que no permita que gente que da la patada pueda habitar una vivienda que no es de su propiedad. Villaverde siempre ha tenido sus problemas, pero últimamente no es normal que puedan hacer y campar a sus anchas con la seguridad de que no pasará nada. ¡Se atreven incluso con pisos frente la comisaría!” explican.