Las muertes por ahogamiento hasta agosto igualan las registradas todo el año pasado

MADRID, 19 (SERVIMEDIA)

Un total de 260 personas murieron por ahogamiento entre el 1 de enero y el 18 agosto, la misma cifra de fallecimientos por esta causa que la registrada durante todo 2021, según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA), elaborado por la Real Federación de Salvamento y Socorrismo.

El año pasado fue el que menos muertes contabilizó en la serie histórica del INA, que comenzó en 2015, situándose por primera vez por debajo de las 300. Sin embargo, la cifra de 2022 «hace presagiar una nueva anualidad dramática, que situará el dato muy por encima de los 300 y que, conforme al análisis de las estadísticas de los años precedentes, no se descarta que esté, de nuevo, sobre las 400 muertes, como en cuatro de los siete años evaluados».

Hasta que en 2021 los 260 fallecimientos por ahogamientos en los espacios acuáticos españoles se registraron el 30 diciembre, ese guarismo siempre se había alcanzado en los meses de verano, siendo 2017 el año en que se registró antes, el 18 de julio.

Los otros años que antes se llegó a los 260 óbitos coinciden con los otros dos que mayor número de muertes se cobraron los espacios acuáticos españoles: 2019 (440) y 2016 (437), lo que pone de manifiesto que «conforme se distancia del principio del año, menos fallecimientos se dan en conjunto».

En ese sentido, el director de Prevención y Seguridad y portavoz de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo, Francisco Cano, declaró que «la situación que se está dando este año deja de manifiesto la necesidad de que las instituciones públicas apuesten por una gran acción de concienciación social del problema de los accidentes acuáticos y una Estrategia Estatal de Seguridad Acuática».

Por ello, reclamó que «se regule el sector de forma clara y un esfuerzo por parte de todos los agentes sociales implicados para la difusión de consejos e información, que se base en la realidad y se aleje de los mitos, que permitan la reducción de los datos de este año, que, por la suma de muchas variables, como las altas temperaturas, la movilidad social, la precariedad de servicios de vigilancia y las imprudencias, entre otras, está siendo nefasto».