Motivos para usar calcetines técnicos indicados para correr y ciclismo

El deporte está siendo el gran descubrimiento para gran parte de la sociedad, no solo por lo bien que hace sentir a quien lo practica sino también para desconectar del trabajo, dedicarse tiempo a uno mismo y por poner a prueba los límites cada día de resistencia.

Entre los deportes más habituales, también por lo que requieren en cuanto a espacios, está el running y el ciclismo.

Son dos básicos entre los que quieren comenzar a moverse, dejar el sedentarismo y no necesitar nada más que a sí mismos para ponerse en marcha pero, ¿qué se necesita para empezar?

Para empezar en el running lo que se necesitan, ante todo, son ganas y constancia. Antes que cualquier prenda deportiva o complemento tecnológico, es necesario echar un vistazo a lo que de verdad se va a ejercitar: pies, tobillos y piernas.

Para ello, es imprescindible contar con un buen par de zapatillas que permitan que la pisada y zancada sea la adecuada y, algo que con el tiempo ha empezado a cobrar más relevancia, unos calcetines técnicos que sujeten bien el pie y protegan musculatura y tendones.

Hasta hace bien poco era algo que no se tenía demasiado en cuenta. Sin embargo, a estas alturas, ya se ha demostrado que es clave para evitar lesiones y sobrecargas” explican desde monolon, que ha sabido reinventar una prenda aburrida con diseños de lo más originales, permitiendo así al deportista hablar también de su propia personalidad y estilo.

En el campo del ciclismo, este tipo de complemento es clave para evitar calambres, pero también para prevenir la fatiga muscular gracias al aumento del oxígeno y el descenso de ácido láctico que supone su compresión.

Trucos para empezar en el deporte

Lo primero es ser consciente que es una carrera, nunca mejor dicho, de fondo. Se trata de ir cogiendo un hábito saludable, comenzando desde donde la forma física permita y mejorando e incrementando el ritmo según se vaya habituando el cuerpo.

Aunque se trata de ponerse en movimiento, también es vital el buen descanso para que de verdad el cuerpo se vaya acostumbrando y adaptándose a la nueva condición.

Las pequeñas metas en tiempos realistas serán la clave para no tirar la toalla. Lo más difícil es retarse a uno mismo y no dejarlo a la primera complicación.

Una vez en marcha, es vital contar, en este caso, con una buena protección en piernas y pies con equipamiento de calidad. El resto llegará, pero es el momento de empezar, siempre, con buen pie.