¿Cuáles son los usos que puedes hacer de las tarimas sintéticas?

El uso de tarimas se han hecho cada vez más común entre los proyectos en viviendas. Y, además, no solo en los interiores. La solución con las tarimas sintéticas ha sido la gran novedad y la innovación.  Las tarimas composite tienen, además, muchas ventajas.

Las distintas texturas y colores, incluso mejores que las tarimas de madera exterior de siempre, han servido para que, aunque de forma tardía, hayan llegado a España y convencido a los usuarios.

Algo que en los países anglosajones ya está más que extendido, empieza a extenderse, sobre todo en Andalucía gracias a soluciones como las de empresas especializadas que han incorporado estos materiales, más duraderos, en sus catálogos.

Quien conoce tarimadeck.com sabe que, dentro de sus posibilidades, están las tarimas sintéticas, sobre todo en el exterior.

¿Qué tipos de tarima de exterior hay?

En el catálogo se pueden encontrar modelos de tarima totalmente macizas o ventiladas, es decir, huecas.

Las tarimas sintéticas tienen una gran resistencia a las manchas, decoloración y la humedad, además de que no se astillan ni deforman, y son inflexibles a la putrefacción. Por otro lado la extensa escala de colores que admiten es un aspecto a su favor para crear ciertos ambientes. El elemento plástico de la tarima sintética exterior constituye el polipropileno o polietileno de alto espesor inyectados” explican.

Es por eso que, para los entornos ajardinados tan típicos del sur. En las urbanizaciones, además, cada vez hay más viviendas que cuentan con soluciones para disfrutar al aire libre al máximo.

Las piscinas, los cenadores, las zonas de barbacoa y algunos espacios en tipo solarium han sido perfectos para el uso de este tipo de solución de solados, aunque hay que tener en cuenta que no está de más saber que, por el contrario a la madera, material noble, es recomendable no pisarlo en pleno verano descalzo si no se quiere dar un respingo por la temperatura.

Entre sus principales ventajas: facilidad de mantenimiento, durabilidad del material alargando la vida útil del diseño y, sobre todo, su capacidad de soportar las inclemencias de frío o calor de una forma mejor que el material noble que es la madera, que requiere un mantenimiento y cuidado mucho más exhaustivo.

También hay que contar con el precio ya que, cuando el diseño se proyecta, por ejemplo, con tarima sintética hueca, ésta abarata mucho el presupuesto.