El Ayuntamiento de Madrid mejorará las 14.000 plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida

MADRID, 18 (SERVIMEDIA)

El Ayuntamiento de Madrid adaptará a la normativa de accesibilidad las 14.000 plazas de estacionamiento reservadas para personas con movilidad reducida (PMR) de la ciudad.

Para ello, el Área de Obras y Equipamientos, en coordinación con el Área de Medio Ambiente y Movilidad, ha puesto en marcha un ambicioso plan de acción que este año actuará en más de 400 plazas y que, según la delegada de Obras y Equipamientos, se extenderá hasta 2026 y en el que cada año desde 2023 «se adaptarán unas 3.300 plazas mediante actuaciones diferentes».

Así lo explicó este viernes la delegada de Obras, Paloma García Romero, que supervisó los trabajos de mejora de una de estas plazas junto al delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el concejal de Centro, José Fernández.

El primer paso dado por el Consistorio ha consistido en el estudio, análisis y propuestas de mejora de las plazas PMR con limitación horaria en zona SER. Dicho estudio, realizado a finales de 2021, ha analizado un total de 161 plazas que ya se han comenzado a adaptar según las necesidades encontradas.

A ellas, se sumarán en una segunda fase otras 253, que engloban el resto de las plazas PMR con límite horario existentes fuera de zona SER y una muestra de cinco plazas de cada uno de los distritos. De esta manera, el Ayuntamiento prevé poder adaptar a la normativa 414 plazas durante este año, para lo que invertirá más de 500.000 euros.

Además, el diagnóstico y adaptación de estas primeras plazas se va a convertir en el punto de partida para una tercera fase que actuará sobre el resto de plazas de aparcamiento PMR existentes en la ciudad de manera progresiva. En este sentido, las dos primeras fases van a permitir obtener una radiografía de la situación que presentan este tipo de plazas, las necesidades existentes y la coordinación que se requiere para una adaptación ágil y rápida.

3.300 PLAZAS AL AÑO

Para llevar a cabo el estudio y análisis de esas más de 13.000 plazas restantes se convocará un concurso que se licitará en la segunda mitad de este año. La previsión del Ayuntamiento es que los trabajos correspondientes a la tercera fase puedan comenzar a principios de 2023, de manera que se adapten alrededor de 3.300 plazas cada año.

El objetivo de este plan es garantizar un uso cómodo y seguro a las personas con movilidad reducida que disponen de tarjeta de estacionamiento, las únicas que están autorizadas a utilizar estas plazas. Precisamente, se ha querido comenzar por la adaptación de las plazas con limitación horaria por ser las que requieren de un mayor esfuerzo de sensibilización, ya que son aquellas sobre las que se hace un mayor uso inadecuado por parte de personas sin movilidad reducida en horario autorizado exclusivo para este fin.

Las obras que se van a realizar en las plazas consistirán en la ampliación de sus dimensiones para facilitar el traslado de los usuarios con movilidad reducida desde sus vehículos y la construcción de vados que faciliten el acceso al itinerario peatonal.

Además, se señalizarán horizontalmente con pintura y verticalmente con señales fijas informativas. La adecuación de las plazas PMR a la normativa de accesibilidad podrá implicar en algunos casos la reubicación de mobiliario urbano y de farolas, el cierre de alcorques o, excepcionalmente, trasplantar arbolado.

Las dificultades existentes en algunas zonas consolidadas de la ciudad para cumplir la normativa en toda su extensión hacen que la norma permita exceptuar el cumplimiento de determinados requisitos de manera excepcional. En esos casos, se justificará adecuadamente y se buscarán soluciones alternativas que garanticen la máxima accesibilidad y seguridad posibles y, en todo caso, se aplicará la solución que más beneficie a las personas con movilidad reducida.

Con la coordinación de la Dirección General de Accesibilidad, la Dirección de Conservación de Vías Públicas llevará a cabo las tareas de mejora mediante obra civil y la Dirección General de Sostenibilidad y Control Ambiental se encargará de la señalización.