El 57% de las mujeres españolas ha sufrido una pérdida salarial al convertirse en madre

– Según la encuesta ‘El Coste de la Conciliación’ de la Asociación Yo no Renuncio

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

El 57% de las mujeres españolas ha sufrido una pérdida salarial por convertirse en madre «al tener que reducir su jornada o renunciar al empleo», y el 66% no ha pedido ayuda psicológica pese a sentirse desbordada y triste. Asimismo, cuatro de cada diez se sintieron minusvaloradas en su empleo o en su entorno social tras ser madres.

Así se desprende de la encuesta ‘El Coste de la conciliación’ de la Asociación Yo No Renuncio, del Club de Malasmadres, que se presentó este martes en Madrid, y que la presidenta de la organización, Laura Baena, presentará a la portavoz del Gobierno en una reunión que mantendrá con ella esta tarde.

Del estudio también se extrae que el 64% de las mujeres declaró que llega cansada todos los días a su trabajo y que el 65% tiene menos de una hora libre al día. La encuesta fue realizada entre el 8 y el 13 de febrero, ha contado con la respuesta de 51.627 mujeres, lo que ha permitido que el informe mida «por primera vez» el coste que tiene la conciliación para las mujeres en términos económicos, emocionales y personales, al tiempo que pone en valor todo el trabajo del cuidado que mayoritariamente sigue recayendo en ellas.

En este sentido, la responsable de Investigación Social de la Asociación Yo No Renuncio, Maite Egoscozabal, destacó durante la presentación que «el camino recorrido en el ámbito laboral no ha ido acompañado de cambios en la esfera doméstica, y las mujeres siguen asumiendo la gestión y organización del trabajo reproductivo». Así, señaló que el 64% de las mujeres españolas ha sufrido un coste laboral por ser madre, «al margen de si ella cobraba más o menos que su pareja». Incluso, en aquellos hogares en los que ambos aportan la misma cantidad de dinero, la encuesta destaca que el porcentaje de mujeres que ha sufrido un coste laboral es superior al 50%.

La encuesta también incide en los cuidados no remunerados, que comprenden todas aquellas actividades para atender a otros, ya sean tareas físicas o emocionales, y pone de manifiesto en esta línea que la atención emocional de los menores durante la pandemia también recayó en los hombros de las mujeres. Tanto es así, que el 65% de las madres son las responsables de gestionar las emociones de los menores, el 70% de las mujeres se preocupa de las relaciones de amistad de sus hijos y el 71% está pendiente de los deberes (sólo en el 3% de los casos lo hace la pareja).

Por otro lado, y en el caso de menores con necesidades especiales, la diferencia es mayor, ya que en el 93% de los casos es la madre la que se encarga de gestionar las terapias. Asimismo, las fiestas de cumpleaños (79%), la atención a los mails y grupos de WhatsApp del colegio (83%) y la planificación de las comidas y cenas (69%) continúan siendo responsabilidad de las madres.

CORRESPONSABILIDAD INEXISTENTE

Por tanto, una de las conclusiones de la encuesta, según destacó la asociación, es que «la corresponsabilidad en los hogares no existe», ya que el reparto de tareas continúa siendo «desigual», pese a lo cual, el estudio revela que al 49% de las madres les cuesta delegar. Sienten que ellas tienen que estar más presentes en los hogares y en las tareas doméstico-familiares.

Según subraya, toda esta falta de conciliación y de corresponsabilidad tiene un coste personal para las madres españolas, ya que el 65% tiene menos de una hora libre al día y el 20% ni eso; el 64% declara llegar cansada al trabajo todos los días; y el 66% indica que no ha pedido ayuda psicológica pese a sentirse desbordada y triste.

Por otro lado, la encuesta revela que cuatro de cada 10 mujeres se ha sentido minusvalorada en su empleo o en su entorno social tras ser madre. Quienes lo respondieron, aseguraron que la sociedad percibe que la crianza no es un trabajo, sino un estado de plenitud y felicidad.

«La falta de conciliación en España tiene un alto coste para las mujeres. La conciliación le sale gratis a las administraciones públicas», aseguró la presidenta de la Asociación Yo No Renuncio, Laura Baena, quien apostó por «revisar el modelo social para buscar otras opciones que hagan sostenible la relación trabajo y vida».

«No se trata de aprobar permisos y ya, sino de cambiar la relación entre lo económico y los cuidados, y entender que los cuidados también tienen un coste», agregó.

Hablar de quién lleva a cabo las tareas doméstico-familiares y a cambio de qué lo hace debe ser igual de importante, a juicio de la entidad, que hablar de la igualdad de género. «¿Qué pasaría si nadie limpiara los baños, preparara la comida, llevara a los niños al cole, se preocupara de sus vacunas, médicos, deberes…? ¿Qué pasaría si nadie hiciera la compra, organizara el menú o lavara la ropa? «, reflexionaron desde Yo No Renuncio.

A la ausencia endémica de medidas de conciliación en España, se ha unido estos dos últimos años una pandemia que «si ha dejado claro algo, es que la conciliación no existe», apuntó Baena. «Se ha puesto de manifiesto, más que nunca, la falta de estructuras de apoyo a las familias y la carencia de medidas efectivas de conciliación, convirtiéndose en un sálvese quien pueda. Conciliamos como podemos y a costa del esfuerzo personal, laboral y emocional de las familias», sentenció.

ENCUENTRO CON LA PORTAVOZ DEL GOBIERNO

En el marco de la encuesta, la presidenta de la entidad presentará el informe a la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, durante la reunión que mantendrán hoy a las 16.30 en la sede del Ministerio, en la que pedirá a la ministra que el Gobierno impulse medidas para acabar con la situación. «Pedimos un Pacto de Estado a favor de la conciliación, fruto del consenso de los principales partidos, los sindicatos, las empresas y las familias», instó.