La edad paterna «no parece afectar» al embarazo y salud del recién nacido, según dos estudios

MADRID, 06 (SERVIMEDIA)

Dos investigaciones presentadas este miércoles por el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en el 38º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (Eshre) concluyen que la edad masculina «no parece afectar en términos de un embarazo saludable y un recién nacido sano», como sí ocurre en el caso de las mujeres de edad materna avanzada.

Los dos estudios han sido liderados por la doctora Ana Navarro, investigadora de la Fundación IVI, y supervisados por el doctor Nicolás Garrido, director de la Fundación IVI. El objetivo de ambos trabajos es mostrar, según sus autores, si el semen de un adulto de edad paterna avanzada afecta a la salud obstétrica de la mujer durante el embarazo, al tipo de parto y a la salud del recién nacido, y en caso de hacerlo, de qué manera se observa esta influencia.

«Hemos tenido en cuenta una serie de indicadores de salud en el embarazo y perinatales tales como la diabetes gestacional, la hipertensión, el peso del niño, el tipo de parto, la circunferencia craneal o la admisión en UCI tras el nacimiento, dando como resultado que la edad paterna no afecta a los resultados obstétricos y perinatales en los tratamientos de reproducción asistida con ovocitos propios», explicó el doctor Garrido.

El director de la Fundación IVI aseguró que «aunque varios estudios sugieren el umbral para considerar la edad paterna ‘avanzada’ a los 40 años, creemos conveniente revisar este límite de acuerdo con los resultados actuales». Se analiza, además, si existe una pérdida en la calidad del semen o un declive de la fertilidad masculina con la edad que pueda influir en los resultados obstétricos y perinatales, pero «tras el análisis ajustado considerando la edad materna entre otras variables, los resultados no fueron estadísticamente significativos en el caso de los tratamientos con ovocitos propios», según manifestó el Instituto Valenciano de Infertilidad.

«Una de las razones que puede ocasionar esta diferencia entre hombres y mujeres es puramente biológica: en los hombres la espermatogénesis tiene lugar constantemente, todos los días y en todo momento y, por tanto, se generan células nuevas. Por el contrario, la mujer tiene los folículos en sus ovarios desde que está incluso dentro del útero de su propia madre, es decir, llevan con ella toda la vida. Y, obviamente, esto influye en las características de la fecundación», destacó la doctora. Navarro.

En este caso, en el análisis de embarazos con ovocitos de donantes se observó «una pequeña variación en el tipo de parto por cesárea y en el sexo del recién nacido vivo», aunque los investigadores indicaron que no se trata de nada clínicamente relevante. «Partiendo de la base de que por edad paterna avanzada se entiende un varón de mínimo 40 años, en el caso de edades más tardías, son los problemas médicos asociados al envejecimiento los que hacen que la calidad del semen no sea la óptima y pueda dar lugar a un riesgo algo más elevado de enfermedades en el bebé, aunque son muy poco frecuentes», concluyó el doctor Nicolás Garrido.